Gent de Barri

Gent de Barri presenta una recopilación de fragmentos de historias de los vecinos y vecinas de los barrios que rodean el Centro Cívico Sant Jordi-Ribera Baixa. A lo largo del último trimestre del año 2020, Cris, Carmen, Merche, Tony, María, Toñi, Jordi y Alejandra han ido recopilando y compartiendo anécdotas significativas de sus experiencias en la ciudad. Hemos paseado juntos y, a través del relato, la fotografía espontánea, los videos y el material de sus archivos personales, hemos ido tejiendo una red de anécdotas que significan subjetivamente los diferentes rincones de la ciudad. Con el objetivo de dar un espacio a lo que nos vincula al territorio, Gente de Barrio ha partido de los encuentros con estos ocho participantes en el Centro Cívico y se ha ido extendiendo a otros vecinos y entidades con las que se relacionan.
Al final de esta página encontraréis un mapa donde podéis localizar cada una de estas historias. A través del material audiovisual, podéis navegar, leer, ver, escuchar y caminar la ciudad de la mano de los participantes del proyecto.
Gente de Barrio es un proyecto que se enmarca en la convocatoria /UNZIP – Artes Visuales del Ayuntamiento del Prat de Llobregat, en la modalidad Arte en el Barrio.

El hotel

Antes veía montañas, hasta veía Sitges y ahora no veo nada desde que pusieron el hotel este, que yo digo 6 o 7 años y la Merche dice más, más.

El precio de los libros

Agrupé unos libros de a cinco, fui a la plaza Sant Jordi y les puse un precio. A uno le puse por ejemplo un apretón de manos, un abrazo, un beso, un amigo y bueno, iba llegando la gente y uno me dio la mano y se llevo uno, luego vino un estudiante me dio un abrazo y se llevó uno. Y así es como se vendieron los libros y el último que se va, miró al centro del banco, dónde yo había puesto un cartel que decía “véndelos por el mismo precio”

El patio del colegio

Esta es la calle Tibidabo donde vivo yo desde hace cinco años. Tengo la ventaja que salgo al balcón y cuando el niño (nieto) estaba en el colegio, me saludaba. Son alegrías que uno tiene.

La copa

– Ese depósito de agua ya no funciona, creo. Como armatoste o como sombrilla sí funciona.
– Sirve para orientarse.

La droguería de Pedro

La droguería se conoce como la droguería de Pedro. Él me contaba que hace mucho tiempo que la tiene, desde el 1988. Es muy conocida en el barrio, lo aprecian mucho.

El vermut del Tarridas

No podéis iros del Prat sin ir un día a probar el vermut con las anchoas del Tarridas, ya verás como os gustará.

El parque de las barcas

Este parque en principio se llamaba de la Solidaridad, pero había unas barcas y la gente se podía dar un paseo. Y aunque ya no están, todo el mundo sigue llamándole el parque de las barcas.

Al lao del bacalao

Si queréis comprar bacalao bueno y barato, pues aquí. A mi cuando me preguntan dónde vivo digo “al lao del bacalao” y todo el mundo sabe. Muy bien de precio, unos lomos… uf… ¿a cómo va? A 20 a 18…

El Ayamonte

Este es el antiguo bar Ayamonte. Se inauguró el 10/02/79 que fue el día que me casé. Lo inauguraron y fui la primera novia que entró en el bar. Me trae muy buenos recuerdos porque los propietarios se hicieron muy amigos nuestros.

Los cimientos del Remolar

Esto es la avenida Remolar en el año 82 cuando la estaban haciendo.

El faro

Este es el faro de la Zona Franca antes de la ampliación del puerto y el desvío del río.

Caja del Penedés

Esto antiguamente era la caja del Penedès. Aquí fue donde nos dieron la hipoteca del piso que compramos aquí en el Prat. Siempre que entro a comprar, me acuerdo.

Casa Ramón

Mi bar se llamaba Bar Ramón. Era del tío de mi mujer, falleció y nos lo quedamos nosotros. Él vino del barrio de las Palmeras. Tenía el local en los pisos viejos y cuando hicieron los nuevos, fueron canjeándolos y le tocó este. (…) Ahora ya lo liquidamos (…) ya no estamos productivos (…) y se llama Domingo. (…) Pero muchas horas hemos pasado dentro, muchas, muchas. (…) Hemos vivido 35 años de lo que había aquí. Mi mujer y yo y dos niñas.

La fábrica

En el año 1963 yo tenía 15 años cuando entré a trabajar en esta fábrica, la Enkalene, una que pertenecía y pertenece al grupo La seda de Barcelona, una fábrica de fibra e hilo. Era una empresa holandesa que en aquellos tiempos pagaba muy bien a los trabajadores. Yo cobraba 600 pesetas a la semana hace 57 años. Trabajaba en la sección de clasificación con un grupo de chicas. En la fábrica conocí a mi marido y a los 21 años me casé y dejé de trabajar. Mi marido continuó trabajando 38 años más hasta que se jubiló, cuando llevaba 25 años trabajando les dieron una medalla. Esta fábrica empezó como Enkalene, después Terlenca, más adelante Catalunya de Polímers y ahora se llama PlastiVerd.

Casas de payés

Hace treinta años, que va, que va, no, esto era todo campo, casi todo. Pisos había muy pocos, eran casas de payés. Yo vivo aquí detrás. Todo esto era campo y me vine en el año 90, que estaban terminando de hacer los pisos.

La curva de la Damm

Esta calle ahora es 11 de Setembre, antes era Carrero Blanco. En aquella esquina, como es muy cerrada aquella curva, varios camiones han caído y han tirao botellas (…). Salían de la Damm, la cogían de prisa y… todo lleno de cerveza (…). Es una esquina peligrosa para accidentes.

Los árboles

Había unos árboles muy bonitos aquí, desde este sauce hasta el hotel habían cuatro pero unidos. Las copas unidas todas. Y vino una ventada, pero una ventolera… Hará tres o cuatro meses o más, antes del confinamiento y los tiró todos (…) y los han sacado. Además hacían mucha sombra. Y los abuelos… ui, que bien estaban. Se veía el tronco y las cuatro copas unidas, muy bonito.

L’escola d’adults

– Esto era una escuela primaria, Ventura y Gasol, y ya hace años lo hicieron escuela de adultos.
– Jo vaig venir aquí a aprendre català perquè només el parlava a casa, a l’escola no l’ensenyaven. Ahora con mis nietos, les hablo en catalán, pero si les escribo en castellano, pues no… Y vine un tiempo aquí.

La Seda

Antiguamente cuando se pasaba por la autovía de Castelldefels, cuando pasabas a la altura de la seda… uf, un olor… (…) pero también era por la papelera (…). Yo cuando llegué a mi casa le dije a mi madre: “no vaig més a treballar”, diu “perquè?” “perquè no es pot aguantar la pudor!!!” Un olor, un olor!! Cuando cogías el autobús que te llevaba a la playa de Castelldefels…. Uf…

Las puntaires

Nosotras, con las puntaires, forramos todos los bancos de la plaza del ayuntamiento con las tiras. Quedaba todo de colorines muy majos (…). Dijeron de forrar los árboles de ganchillo. Hicimos bolas de patchwork y las colgamos en los árboles. (…) Tú sabes lo que es las barritas, poner la ropa y coserla (…) y una tira y otra y otra. Las letras del cine moderno también las hicimos.
Adornamos la plaça de la Vila para la fiesta mayor con el grupo de Patchwork que pertenece a las Puntaires.

Bodega Bel

La bodega del Bel es muy antigua (…). (…) Más de cincuenta años, cincuenta y cinco (…). Venden vino de Gandesa, de aquí, de allá. (…) Mi tío Ramón le cogía, el Bel, venía desde Sant Cosme.

Los coches

Estos coches son de un chico que los colecciona y los arregla (…). Son 124 (…) Tres blancos y uno rojo (…). Es algo curioso. Los mueve.

El hornero

Este pájaro se llama el hornero y es el pájaro nacional de Argentina. (…) Su nido lo hace en forma de hornillo de pan. Siempre quise traer el pájaro aquí, pero ya me dijeron que no se puede (…), pero pedí permiso para traer su nido y puse una fotografía que recorté que parece que es el pájaro pero no lo es. (…) Era un sueño que yo tenía.

El Parc Nou

Fui a caminar por el Parc Nou y me encontré con unas plantas de madroño, que me gustan mucho. Me comí algunos. No muchos porque dicen que emborrachan.

Iconos del Prat

Uno de los varios iconos del Prat, el río y un avión.

Les cases d’en Puig

En las Cases d’En Puig nació mi padre y siempre que pasábamos por aquí me decía “en esta ventanita de aquí nací yo”. Es un edificio que me trae muchos recuerdos.

Grafitis

Estos grafitis los hicimos la semana pasada los que venimos aquí. Es un centro de salud mental que lleva funcionando 20 años. Nos ayudan mucho, hacemos muchas actividades. Yo vengo cada día.

El sonido de los bolillos

 

Las rejas

Cuando salgo por ahí y voy a pueblos, me encanta fotografiar las rejas, las puertas, las cerraduras, las manetas, los pomos… Y esta me recuerda a estos momentos en que ves cosas bonitas que tienen tantos años.

La zonilla

La zonilla fue el centro el pueblo después de la plaza España y el Ayuntamiento (…) había sitios emblemáticos (…), un montón de terrazas, mesas, sillas… (…) Antes había una discoteca y todo.

Antiguo Maricastaña

En la churrería matinal, siempre hay cola. (…) Ahora te lo dan para llevar (…) Hace unos roscos así (…). Ha tenido mucho movimiento para fin de año, la gente acababa ahí.

María: La parada del autobús

 

María: Mi casa

 

La frutería del barrio

 

Servei de Rehabilitació Comunitària

 

Cris: La alcachofa azul

 

Cris: La orquestra del barri

Toñi: El parque

 

Toñi: Mi casa

 

Rubén: Joves

 

Rubén: L’esplai

 

La primera fase

Estos [pisos/bloques] son los de la primera fase. Los primeros bloques que se hicieron son estos de aquí. Era el 82-83. Si ves un piso de estos… Son grandes, preciosos, preciosos por dentro, preciosos. Tiene una luz, unos ventanales… Algunos tienen cinco habitaciones.
Yo vine con un mes, en el 69. Mis padres estaban allí en la barraca. Vinimos a los pisos viejos. Yo vivía aquí en los de la segunda fase.
Aquí vivía yo hasta que me casé a los 23. Vine en el 87, cuando tenía 17 años, de los pisos viejos que los tiraron y daban piso por piso. Eran pisos grandiosos, cuatro habitaciones. En casa éramos 7. Nos daban uno de 5 habitaciones con jardín, pero mi padre quería estar al lado de mi tía y nos quedamos uno de cuatro. Cuando me casé me fui al barrio de Sant Jordi. Ahora vive mi sobrina en ese piso y está bien ahí.
Las viviendas no estaban en condiciones y por fases se fueron haciendo. Todo el barrio es casi todo igual. Te dan una elección de venirte a un bloque y no sabes dónde estás. Los nombres de las calles son todas nombres de ríos y son todas iguales. No como en otros barrios que tienen una construcción, una de una manera, otras de otra. No, no, aquí son todas iguales porque en plano vinieron así. Fue por fases, hasta la cuarta. Ponían gente, tiraban barracas, los traían aquí, tiraban más… Aquí había un bloque de una ría que hubo en Cornellá, en la Satélite. Esos pisos eran diferentes. Los primeros bloques están por donde hay la policía y los bomberos, donde está la urbana.

El origen de Sant Jordi

En el bar galaico dicen que se originó el nombre de este barrio, Sant Jordi. En el 1970 fue cuando se construyeron estos edificios, los primeros de la zona. Y a un señor se le ocurrió poner una valla aquí y hicieron una fiesta el 23 de abril, San Jordi. Bailaron, fue una fiesta. Y luego los vecinos empezaron a comentar “¿viste la fiesta ahí? La fiesta de Sant Jordi”. Se empezó a correr y dicen que por esta fiesta y porque el barrio vecino también tiene nombre de santo, San Cosme y San Damián, y como Sant Jordi es patrón de Cataluña… Sant Jordi, Sant Jordi, Sant Jordi, y así se quedó. Me lo contó el vecino, un amigo… Es lo que queda.

Plaza sin nombre

Esto era plaza sin nombre, cuando me cogí el piso, entonces le pusieron plaza nosequé y luego le pusieron calle Lérida porque decían que la calle Lérida no tenía número uno. Entonces yo vivo en el número uno de esta plaza que es calle Lérida, aunque no lo pone. Cuando era plaza sin nombre tampoco tenía letrero. Ni en el mapa lo encontraban.

El Baldiri

Eso es el instituto más antiguo que hay en el Prat, el Baldiri, y antes todo era tierra. Campos, tierra y canales. Campos de melones, buf, yo he robao un montón: de pequeños, en verano, íbamos por la carretera de Marina, yo vivía cerca, y robábamos melones. Ahí no nos vigilaba nadie. Teníamos el postre.

El frutero de Sri Lanka

El de esa tienda es de… Sri Lanka, habla muchos idiomas. Fui un día y yo le digo “bon día” y él me dice “shumashakal” y yo le digo “¿eso que es, bon dia en tu idioma?”, y me dice: “sí” y yo le digo “pues ni me voy a acordar”. Shumashakal, fíajte que no se me ha olvidado. Y a veces paso por ahí, que no voy a comprar y me llama. Eh! Bon dia!

Todo esto era campo

Antiguamente todo esto eran campos, todo esto eran campos. Primero se veía así muy abandonado, pero luego hizo un cambio. A lo primero, ya te digo, me costó porque venía de la zona Franca con tanto bullicio, con tantas cosas y esto tan calmao, tan desto, que no había las combinaciones que hay ahora, ¿sabes? Te tenías que ir al consorcio de la Zona Franca donde mi marido trabajaba y no había autobús. Él se iba andando por la vía. Ahora pusieron esto y no puedes subir, pero antes ibas, caminito de la vía, luego se desviaba a la derecha y ya estaba en el trabajo. Luego solo había un autobús y el tren. Ahora no, ahora tenemos el tren, el metro, tres o cuatro líneas de autobuses: dos urbanas, luego una que va al consorcio de la zona franca, el 21 que va hasta el paralelo (…), hay otro que va Sant Boi… Ahora hay muy buena combinación.

Campo y canales

Tenía yo nueve años [cuando llegué]. A mí me gustaba como estaba antes porque esto de aquí de la avenida Remolar, esto era un canal. Eran todo canales. Coronel Sant Feliu también, la carretera marina. Había campo y canales. Había un montón, un montón. Para ir al aeropuerto yo me acuerdo que teníamos que cruzar un montón de canales. No había tantos autobuses como hay ahora. Eran todo canales aquí. Ha cambiado muchísimo.

Jordi: El carnet de la biblioteca

 

Tony: La primera plaza

Jordi: Cuando llegué a Sant Cosme

Jordi: La rua de carnaval

Carmen y Merche: Vestir la biblioteca

Mapa de anécdotas