NOSOTROS
Somos Alberto Martín y David del Campo, dos buenos amigos que, tras una larga trayectoria profesional como fotógrafos, hemos decidido hacer un uso de la fotografía como motor de cambio personal y social, pasando de contar las historias desde nuestro punto de vista a facilitar procesos para que sean los propios protagonistas quienes nos hablen directamente, decidiendo qué quieren contar y cómo.
A nuestros conocimientos como fotógrafos, unimos una larga formación y práctica en la búsqueda de formas de expresión artística más libres, auténticas, e integradoras a través de diferentes proyectos de fotografía participativa, con colectivos que van desde jóvenes desvinculados de grupos armados en Colombia hasta personas con diversidad funcional en Barcelona. Además, hemos formado parte de una compañía de teatro social, hemos hecho un postgrado en Fotografía Terapéutica y Participativa, otro en Lenguaje Sensorial y Poética del Juego, y tenemos experiencia en herramientas como el Teatro del Oprimido, la arteterapia, o el clown.
Estamos convencidos de que todas estas técnicas y herramientas tienen mucho que aportar cuando las ponemos al servicio de la fotografía participativa para la transformación social.
Con estas ganas de transformar, comunicar y crear nace El Catalejo.
NUESTROS VALORES
Somos una asociación sin ánimo de lucro de la Economía Social y Solidaria.
Diseñamos nuestros talleres partiendo de las realidades locales, incluimos planteamientos a nivel territorial si es posible, priorizamos la colaboración con entidades locales, y trabajamos con proveedores de proximidad pertenecientes a la Economía Social y Solidaria
Tenemos una estructura plenamente democrática, en la que la toma de decisiones es colectiva, horizontal e igualitaria.
La intercooperación con otras entidades de la Economía Social y Solidaria es fundamental para nosotros. Actualmente trabajamos con las asociaciones Utopía Barcelona y Teatre de Maleta.
La perspectiva feminista está presente en todos los ámbitos de nuestro proyecto, partiendo de una política de comunicación no sexista.
Minimizamos nuestra huella ecológica priorizando el uso tintas y soportes reciclables, exentos de PVC, y biodegradables, y con una política de reducción, reutilización y reciclaje.
Tenemos una política clara de no discriminación por motivos de género, raciales, étnicos, culturales, de orientación afectivo-sexual, por diversidad funcional, etc. y colaboramos con campañas y acciones de activismo social contra la discriminación.